¿Qué es distopía? ¿Y por qué los libros distópicos están de moda?

¿Qué es distopía? ¿Y por qué los libros distópicos están de moda?

Desde el estreno de la película «Los juegos del hambre» en 2012, adaptada de la novela de Suzanne Collins, la ciencia ficción en su vertiente distópica se ha puesto de moda. Casi al mismo tiempo Netflix lanzó la serie «Black Mirror». Las editoriales no tardaron en reimprimir las distopías escritas el siglo pasado. Y poco después en 2014 la palabra distopía fue introducida en el diccionario de la lengua española. Pero, ¿desde cuándo existe la distopía? ¿Y qué es?

Aparición de las distopías

Este subgénero de la ciencia ficción aparece en el siglo XX, aunque algunos consideran que el primer libro distópico es «Los viajes de Gulliver» de Jonathan Swift, publicado en 1726. Esto es debido a que esta novela de aventuras en mundos fantásticos con gigantes y enanos oculta en realidad una crítica de la sociedad de la época en forma de fábula humorística.

Otros piensan que fue H.G. Wells con su novela «When the sleeper wakes» (Cuando el durmiente despierta – 1899) quien escribió la primera distopía. Cuenta la historia de un hombre, Graham, que cae en un sueño profundo que durará 200 años. Cuando despierta la sociedad le ha idealizado y parece poder controlar el mundo, pero pronto descubre que hay quién quiere verle desaparecer.

Y la que se cita a menudo como la primera distopía (y estoy bastante de acuerdo) fue el libro «Nosotros» (1924) de Evgueni Ivánovich Zamiátin. El autor ruso presenta al principio un mundo utópico, y a medida que avanzamos en la lectura, descubrimos que detrás de la fachada de felicidad se encuentra una sociedad oprimida y falta de libertad.

La distopía surge como oposición a la utopía, “a cualquier idea o plan muy halagüeño o muy bueno, pero irrealizable” (definición del diccionario María Moliner, 2016).


Distopía vs utopía:

Los humanos estamos, según algunos filósofos, en una búsqueda constante de mejorar, de tener esperanza en un futuro sin los problemas que conocemos. Gracias al ensayo del filósofo Tomás Moro «Utopía» (1516), se dio nombre a ese mundo imaginado donde las dificultades que vive la sociedad no existen.

La distopía, o anti-utopía, presenta el lado oscuro de ese mundo utópico. En los mundos distópicos, aunque hubiera felicidad (muchas veces tenemos dudas desde el principio), solo sería perdiendo otras cosas en contrapartida: la libertad, la familia, el amor, la ilusión, el placer… Los escritores de distopía se apoyan en los miedos que existen hacia el futuro para imaginar esos nuevos mundos.

A menudo en los libros distópicos, que yo llamo «clásicos», encontramos que con el héroe fracasa la humanidad entera. El concepto es bastante diferente de lo que algunos llaman «distopía adolescente» tipo «Los juegos del hambre» o «Divergente», donde uno o varios adolescentes se oponen a la sociedad y gracias a una relación amorosa, o incluso un trío amoroso, consiguen salvar el mundo.

Las distopías que yo quiero leer, y de las que tengo ganas de hablarte, son las historias que pretenden mostrar al lector los errores en los que la sociedad podría caer, los peligros que existen. Que dejan una sensación de ligero malestar porque resultan plausibles; porque son historias creíbles. Que nos plantean un mundo que debemos evitar. Y que tienen como propósito hacernos pensar, e incluso reaccionar. No solamente que pasemos un buen rato delante de una gran pantalla. 


¿Qué es distopía? – Significado de distopía:

Según el diccionario de María Moliner edición 2016, distopía es una situación general en que todo es indeseable. Generalmente, en obras de ficción.

Ejemplos de distopías clásicas (con enlaces hacia las reseñas):

Si cuando estas distopías fueron publicadas parecían historias de miedo ambientadas en un futuro lejano, hoy son historias de miedo que se pueden situar, o parcialmente en nuestro presente, o en un futuro cada vez más cercano.


¿Y por qué la distopía está hoy de moda?

«Un mundo feliz» es citada por los que luchan actualmente para evitar que se clonen humanos. La ciencia permitiría hacerlo hoy en día, así que sólo podemos frenarlo por cuestiones morales.

«1984» es citada por los que luchan por las leyes de protección de datos y por los hackers que trabajan en la seguridad de la red internet. El libro fue recordado con los programas televisivos de “Big Brother” o “Gran Hermano”, pero sobre todo se volvió a editar cuando se descubrieron las revelaciones de Edward Snowden del control por los Estados Unidos de datos personales, cuando nos enteramos de que las empresas del GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon) pueden escuchar nuestras conversaciones, ver lo que nuestras webcams están mirando, geolocalizarnos y proponernos productos que nos gusten antes incluso de que pensemos en comprarlos.

«El cuento de la criada» es citada por las feministas cuando ven que los derechos de las mujeres que tanto han costado obtener son puestos en entredicho por los nuevos partidos en los gobiernos de diferentes países.

Los historiadores y economistas dicen que hay ciclos que se repiten en la historia (por ejemplo, las burbujas económicas). Pero a mí me gusta mucho más lo que cuenta el historiador Yuval Noah Harari en su libro «Sapiens» sobre el hecho de que saber algo, puede evitar que ocurra. Pone como ejemplo la bomba atómica. Desde que sabemos que existe, los humanos hemos evitado su uso en una guerra nuclear. Lo que tanto temieron Orson Scott Card o Ray Bradbury y denunciaron en sus libros, lo estamos evitando.

No, no es un error, no es de ciencia ficción 🙂

Con el tiempo las distopías han cambiado de temor principal. Algunas ya no evocan un gobierno totalitario, sino el control por empresas capitalistas. Y las guerras nucleares se han sustituido por desastres medioambientales (lo que ahora llamamos para dar menos miedo: cambio climático). Desde la generalización de smartphones y la venta gratuita de nuestras informaciones personales y de consumo a grandes empresas, las distopías se han adaptado y nos previenen de lo que podría ser el mundo si esas empresas fueran controladas por un gobierno totalitario (ver algunos capítulos de la serie Black Mirror por ejemplo).

Creo que las distopías siguen de actualidad porque fueron y son escritas para evitar que cometamos errores. Son libros de ficción fáciles de leer que pueden llegar a muchas más personas que un curso de historia. Y si los leemos bien, nos transmiten mensajes sociales y culturales que los escritores quisieron y quieren legar a las generaciones venideras, la nuestra incluída.


Clasificación de la distopía en el género de la ciencia ficción

Las subcategorías del género de la ciencia ficción están muy mezcladas entre ellas, las fronteras son finas, y de vez en cuando algunos libros crean debate por saber si pueden o no ser considerados distópicos.

1. Distopía y Space-Opera (u ópera espacial)

Una distopía clásica estará situada en nuestro mundo, pero también podría estar en otro planeta y confundirse con los Space-Opera que tratan la conquista del espacio, de otros planetas. Por ejemplo, hay quien considera «La mano izquierda de la oscuridad» de Ursula K. Le Guin dentro del género distópico. Tras haberlo leído, creo que no es el caso. Y aunque muestra dos gobiernos, uno monárquico y otro republicano que persiguen al protagonista, pienso que no se puede considerar una distopía ya que la historia está más orientada a la fuga y a la relación con y entre los seres hermafroditas que habitan el mundo Gueden en el que transcurre la historia. Es, sin embargo, un libro excelente que recomiendo muchísimo leer a los amantes de la ciencia ficción.

El libro de la misma autora y saga que estoy deseando leer es «Los desposeídos» para hacerme mi opinión sobre si se puede considerar cómo una distopía, tal y como indica Wikipedia, o como una utopía tal y como parece a la lectura del argumento.

Otro ejemplo sería la trilogía del autor Cixin Liu : El problema de los tres cuerpos, El bosque oscuro y El fin de la muerte. Son un escritor y unos libros que hay que leer imperativamente.

2. Distopía y Cyber-punk

Una distopía podría también ocurrir en un futuro alternativo debido al desarrollo de la tecnología, y confundirse con los cyber-punk. La trama de la distopía va a girar en torno a la crítica de la sociedad de represión que viven algunos ciudadanos. Si la situación de esta sociedad es debido a un desarrollo tecnológico o científico, estaremos en la frontera con los cyber-punk. Un ejemplo sería «Snow Crash» (1992) de Neal Stephenson.

3. Distopía y novelas post-apocalípticas

Otra de las mezclas posibles con otras subcategorías aparece regularmente con las novelas post-apocalípticas donde la sociedad se ha visto afectada por un evento que ha diezmado la población (climático o nuclear o epidemia…) y los supervivientes luchan por salir adelante. Un ejemplo sería «La gente del margen» (1989) de Orson Scott Card, donde los supervivientes se apoyan en la religión mormona y el sentimiento patriótico para reconstruir el mundo.

4. Distopía y otros géneros de la ciencia ficción

Quizás se salvan las ucronías con sus pasados alternativos, o los retro-futurismos o steam-punk, con su recuperación de una época en la que el futuro era todavía prometedor. Así como las historias de viajes en el tiempo o la ciencia ficción de horror, con invasiones alienígenas, por ejemplo.

Un ejemplo de libro sería «Ubik» de Philip K. Dick por su crítica hacia el futuro capitalista y deshumanizado en el que viven los protagonistas.

Pero esto también podría ser debatido. Te invito de hecho a leer el siguiente artículo de Alejandro de Valentín que tiene un blog muy interesante sobre ciencia ficción, y que ve algunas de estas distopías como ucronías : https://alejandrodevalentin.com/libros-de-ciencia-ficcion-clasica/


Tipos de distopía

Se encuentran múltiples tipologías de distopía.

1. Hay quienes hablan de distopías puras e indirectas.

Las distopías puras corresponden a ejemplos citados como distopías clásicas en este artículo, con una lucha contra un complejo sistema social, económico, cultural o político como trama principal.

En las distopías indirectas nos encontraríamos como escenario de fondo un sistema socio-político opresivo, pero la trama principal sería independiente. Esto incluye por ejemplo a las novelas post apocalípticas como «La carretera» de Cormac McCarthy (2006) donde el protagonista lucha por la supervivencia y no contra el sistema.

Creo también que esa noción de distopía indirecta sirve para incluir la «distopía adolescente» como un subgénero de aventuras distópicas (iniciado en los años 80 por Stephen King con su libro «La larga marcha»). ¿Y por qué no incluirlos? Si es la manera de introducir la lectura y la crítica social a los adolescentes, no puedo ser más favorable. Siempre y cuando estos libros sean seguidos por otras lecturas que no se queden sólo en el terreno de la rebeldía y la aventura.

2. Otras clasificaciones podrían hacerse en función del tipo de dominación ejercida por el sistema.

Normalmente el tipo de dominación suele ser:

  • Política: por ejemplo, Nosotros, 1984
  • Religiosa: El cuento de la criada
  • Tecnológica o científica: Un mundo feliz

En este artículo de Escribirr.com, Alvaro AM nos habla también de distopías de control burocrático o corporativas. Su artículo me parece también muy interesante para descubrir distopías en el cine y las series.

Si has leído hasta aquí, te invito a seguir las reseñas que voy a hacer de distopías, por ejemplo la de «Mañana todavía», 12 relatos distópicos de escritores españoles. Y muchos otros libros con mensaje. Por ahora no tengo suscripciones al blog, así que sígueme en algunas de las redes sociales, principalmente Facebook. Y si quieres ponerte en contacto conmigo no dudes en escribirme un comentario o a través del enlace siguiente.

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