7 mensajes ocultos en «Los desposeídos», Ursula K Le Guin

7 mensajes ocultos en «Los desposeídos», Ursula K Le Guin

Ursula K Le Guin hizo de sus viajes a otros planetas en «El ciclo de Hain», lo que Jonathan Swift hizo con sus «viajes de Gulliver». Cada viaje traía una crítica encubierta, un mensaje con respecto a la sociedad. Lo mismo pasa con los planetas de los libros más comentados de Ursula K Le Guin: «La mano izquierda de la oscuridad» y «Los desposeídos». Es de este último del que te hablaré más en detalle en este artículo. Pero empecemos viendo tres cosas que ambos libros tienen en común.

Los viajes de Gulliver - qué es distopía

1. Premios

Los dos libros de Ursula K Le Guin muestran las reflexiones de su autora sobre política, igualdad de género, educación y sobre nociones como la libertad y la felicidad. No es por nada que «La mano izquierda de la oscuridad» ganó el premio Nébula en 1969 y Hugo en 1970. Y «Los desposeídos» ganó el Nébula en 1974, Hugo en 1975 y el premio Locus en 1976. De hecho, la autora, Ursula K. Le Guin, ha recibido durante toda su vida seis premios Nébula, ocho Hugo, y veintidós Locus, sin hablar de otros reconocimientos que obtuvo.

2. Exploración

Pero no quiero que pienses que estas novelas de ciencia ficción eran ensayos de filosofía. ¡En absoluto! En ambos libros encontramos una historia de exploración en la que los protagonistas arriesgan sus vidas. Y es gracias a esos personajes aventureros que Ursula K Le Guin consigue presentarnos los mundos que ha creado, el vocabulario inventado y la misión de los protagonistas. Son libros que me han sorprendido al empezar a leerlos porque al principio no entendía todo, estaba como el protagonista, descubriendo. Y esa curiosidad por entender me tenía pegada a sus páginas.

Explorador Los Desposeídos

En «La mano izquierda de la oscuridad» seguimos a Genly Ai, representante de la federación galáctica de mundos (el Ekumen), en su visita del planeta Gueden para incorporarlo a la sociedad galáctica.

En «Los desposeídos» es el Dr Shevek quien nos muestra en sus recuerdos el mundo del que viene, Anarres, y gracias a su viaje, nos hace descubrir Urras, el planeta en el que quiere desarrollar sus inventos.

3. El ansible.

«La mano izquierda de la oscuridad», escrito en 1969 comienza con la transcripción de un mensaje «ansible». En «Los Desposeídos» seguiremos las hazañas de su inventor. Pero ¿qué es «ansible»?

El «ansible» es una de las proezas lingüísticas a nivel mundial más impresionante de la ciencia ficción. Ursula K Le Guin creó el concepto de comunicación instantáneo entre todos los pueblos del Ekumen (la federación galáctica citada antes) sin tener en cuenta la velocidad de la luz y las leyes físicas electromagnéticas. E inventó la palabra «ansible» proveniente de answerable (respondible, que puede responderse). Este término lo utilizó en todo el Ciclo de Hain, pero también ha sido reutilizado por otros escritores de ciencia ficción como Orson Scott Card en la saga «El juego de Ender», rindiéndole homenaje. Años más tarde también se llama ansible a un tipo de software.

Aquí te dejo un artículo que me ha gustado sobre los sistemas de comunicación interestelar de la ficción y de la realidad.

Arthur C. Clarke fue más reacio a utilizar la imaginación para solventar la dificultad de la comunicación interestelar. Sus libros se consideran ciencia ficción dura por ese respeto a la ciencia y sobre todo por las descripciones técnicas que utiliza. En este artículo sobre la conquista espacial hablo más de él.


¿Qué hace de «Los desposeídos» un libro especial?

Si seguimos comparando con «La mano izquierda de la oscuridad», ambos hablan de dos sistemas políticos. Genly AI tendrá que irse de un país monárquico (Karhaïde) hacia otro republicano (Orgoreyn). Pero su trama principal será la fuga, y el tema social principal será las relaciones humanas en un mundo de seres andróginos. La igualdad de género es lo que más marca esta novela. 

Encambio en «Los desposeídos» de Ursula K Le Guin la trama es la exploración, lo que le permite analizar en detalle dos sistemas políticos, un anárquico comunista (Anarres) y otro capitalista (Urras). Ambos tendrán sus lados positivos y negativos. Como el sistema capitalista es cercano a lo que conocemos, lo que más sorprende del libro es toda la descripción de Anarres, hasta tal punto que hay quien considera este libro como una utopía. Y como indiqué en el artículo ¿qué es distopía?, en realidad al describir el lado imperfecto de Anarres estamos más bien confrontados a una distopía, de la que el protagonista intenta zafarse.

Lo que lo hace realmente especial a «Los desposeídos» es la construcción de mundos tan característica de Ursula K Le Guin y su manera natural de presentarlos mientras nos cuenta las aventuras de su protagonista. Su forma de hacernos ver nuestro propio mundo desde los ojos de un explorador de otro planeta, desde otra cultura.


¿Cuáles son los 7 mensajes ocultos en el libro distópico «Los desposeídos»?

1. El anticonsumismo

Como ya comenté en el artículo sobre el ensayo Sapiens de Harari, el capitalismo nos ha llevado al consumismo. El libro está cargado de reflexiones sobre cómo el mundo Anarres evita la propiedad de cosas, todo se comparte, incluido el alojamiento. Los hijos no pertenecen a sus padres, sino a la sociedad, y no duermen en casa de sus padres. La persona fundadora de la sociedad de Anarres (Odo) había proclamado que «el exceso es un excremento», así que había economías en todo: en la construcción de alojamientos, en el mantenimiento, en la calefacción y en la iluminación de casas o apartamentos individuales.

Shevek dice refiriéndose a los habitantes de la sociedad capitalista de Urras:

«Piensan que si la gente posee suficientes cosas estarán contentos de vivir en prisión. Pero no lo creo. Quiero derrumbar muros».

Y aunque en nuestra realidad de excesos esta idea de economía nos pueda atraer, vemos durante la historia que los vínculos familiares son difíciles en ese mundo Anarres, y que los alojamientos colectivos impiden la intimidad.

2. El aislamiento en las grandes ciudades

Otro tema del que hablé en el artículo sobre el ensayo del mundo digital es el aislamiento debido a las redes sociales. Ursula K Le Guin no lo predijo en su libro, pero sí que habló en «Los desposeídos» del aislamiento y del ritmo acelerado en el que se vive aún hoy en las grandes ciudades.

«Shevek erraba y llegó finalmente delante una larga fila de puertas por las que pasaban constantemente una multitud de personas, todas aceleradas con prisa, todas solitarias, y que le parecían todas ansiosas. Había visto a menudo esta ansiedad en las caras de los Urrastis, y le intrigaba. ¿Era porque, a pesar de lo ricos que fueran, debían siempre ocuparse de ganar aún más dinero, por miedo de morir pobres? ¿Era la culpabilidad, porque incluso si tenían muy poco dinero, existía siempre alguien que tenía menos que ellos?»

aislamiento ciudad los desposeídos

Shevek no solo tiene esa mirada exterior de nuestra manera de vivir en la ciudad. También encuentra el funcionamiento de los bancos como si fueran ritos de una religión primitiva. Aquí Yuval Noah Harari confirmaría que el dinero se trata de un orden imaginario, tal como expliqué en el artículo de Sapiens. En esto Ursula K Le Guin me parece una gran pensadora.

3. La igualdad de género.

Después de «La mano izquierda de la oscuridad» Ursula K Le Guin no se quedó atrás y volvió en este libro de «Los desposeídos» a hablar de la igualdad de género.

En Anarres los hombres y mujeres son tratados como iguales. En el primer capítulo Shevek está viajando entre su planeta Anarres y Urras acompañado de un médico que verifica su estado de salud. Y una de las primeras comparaciones que hacen entre los planetas consiste en la manera de escoger un trabajo. Así explica Shevek al médico cómo funciona en su planeta Anarres:

«Una persona escoge su trabajo en función de lo que le interesa, de su talento, de su fuerza… ¿qué tiene que ver el sexo en esa elección?

Los hombres son más fuertes, físicamente.

Si, a menudo, y más grandes, pero ¿qué cambia cuando tenemos máquinas? Y aunque no las hubiera, los hombres suelen trabajar más deprisa, los fuertes, pero son las mujeres las que trabajan más tiempo. Ya me gustaría ser tan resistente como una mujer.»

Pero todo el libro está sembrado de comparaciones y de comentarios que nos sensibilizan sobre la injusticia que viven las mujeres de Urras limitadas a un papel de acompañantes de sus maridos.

Pero también nos hablará de las dificultades en Anarres para constituir un vínculo afectivo familiar, donde, por culpa del trabajo, las parejas debían separarse y el hijo solo crecía con uno de sus padres. Por lo que seguimos sin tener una utopía.

En este otro artículo que he encontrado en inglés han detallado todos los pasajes del libro que me han marcado sobre la igualdad de género. Pero recomiendo leerlo una vez terminado el libro.

4. La educación

En la sociedad capitalista de Urras, Shevek no quiere imponer exámenes a sus alumnos, y le parece que la sociedad mantiene a los estudiantes protegidos de distracciones o de cargas, ya que la única obligación que tienen los jóvenes es estudiar. Para Shevek aquello era lo que coartaba la iniciativa.

En la sociedad comunista de Anarres, creía que la educación era manipulada, ya que les enseñaban a odiar al mundo Urras. Pero también pensaba que habían perdido sus valores originales sobre la comunidad. Consideraba que las ganas de dominar son innatas en los seres humanos, tanto como el deseo de ayuda mutua. Y que la educación no enseñaba a vivir en libertad, sino a repetir de forma rígida, moralista y autoritaria los preceptos de Odo (la persona fundadora de la sociedad de Anarres).

5. El mobbing

Sí, también a mí me ha sorprendido que este tema apareciera en el libro de «Los desposeídos» de Ursula K. Le Guin. Es un pasaje de varias páginas que de verdad recomiendo muchísimo leer.

Shevek habla con su amigo Bedap de las dificultades que tiene con su jefe Sabul, y Bedap le abre los ojos sobre la sociedad anárquica comunista de Anarres:

«No tenemos gobierno ni leyes, pero parece que las ideas nunca hayan sido controladas por las leyes o los gobiernos, incluso en Urras (…) No se puede dañar a las ideas reprimiéndolas. Solo se las puede dañar ignorándolas. Rechazando pensar o cambiar. ¡Y es precisamente lo que hace nuestra sociedad! Sabul te utiliza como puede, et cuando no puede te impide publicar, enseñar e incluso trabajar, ¿verdad? En otras palabras, tiene un poder sobre ti. ¿De quién lo tiene? No de una autoridad, no hay. No de su inteligencia, no tiene. Lo tiene de la cobardía innata del hombre medio. ¡De la opinión pública! Esa es la estructura del poder no declarado e inadmisible que regula la sociedad de Odo ahogando la mente de los individuos.»

Este es el principio del fin de la utopía del mundo anárquico comunista de Anarres. A partir de aquí estuve convencida de que estaba leyendo un libro distópico. Y la conversación sigue con el siguiente párrafo que me confirmó aún más que estaba hablando de mobbing:

«Hablas de sufrimiento físico y yo te hablo del sufrimiento espiritual. Gente que ve su talento, su trabajo, su vida desperdiciada. Mentes inteligentes que se someten a mentes estúpidas. La fuerza y la valentía estranguladas por la envidia, el deseo de poder, el miedo al cambio. El cambio es la libertad, el cambio es la vida

6. La libertad

Antes de hablar de esa libertad en el cambio, Ursula K Le Guin nos hablará en «Los desposeídos» de la prisión. Y no solo la prisión física, sino también la prisión moral:

Libertad Los desposeídos
  • La que nos imponemos a nosotros mismos debido a nuestro miedo de ser diferentes, del ostracismo social. Esta es la prisión de Anarres.
  • La prisión de no tener elección, salvo la falsa opción entre obedecer la ley o la desobediencia seguida de un castigo. Esta es la prisión de Urras.

Y nos habla de prisión, para insuflar ideas sobre la libertad:

«La responsabilidad de los unos con los otros es nuestra libertad. Evitarla sería perder nuestra libertad»

«La libertad no sirve de nada si no hay fusiles que la defiendan»

7. La felicidad y la fraternidad

Podría hacer muchas citaciones del libro «Los desposeídos», ya que también habla del amor, de la solidaridad, de la escasez de recursos naturales, etc. Pero prefiero terminar con estas dos citaciones sobre la felicidad y la fraternidad.

«¡Tengo miedo de la vida! A veces estoy… estoy muy asustado. Toda felicidad parece fútil. Y sin embargo, me pregunto si todo esto no será un malentendido, esta búsqueda de la felicidad, este miedo del dolor… Si en lugar de tenerle miedo y huir de él, si pudiéramos… atravesarlo, sobrepasarlo. (…) Hay un sitio donde el yo… se para. No sé cómo decirlo. Pero creo que la realidad, la verdad que reconozco sufriendo y no en el confort y la felicidad, es que la realidad del dolor no es el dolor. Si podemos sobrepasarlo. Si podemos soportarlo hasta el final.»

«No podemos hacer nada por nadie. No podemos salvarnos los unos a los otros. Ni a nosotros mismos. (…) Intento explicar lo que es realmente la fraternidad para mí. Comienza… comienza por compartir el sufrimiento. ¿Y dónde se acaba? Aún no lo sé.»


Conclusión

¿Te han gustado estos mensajes de temas sociales que he encontrado en el libro? ¿Te gusta la ciencia ficción? En ese caso, te recomiendo muchísimo Ursula K Le Guin, los dos libros citados, y más en particular «Los desposeídos» si además te gustan los libros distópicos y los libros que alimentan el pensamiento crítico.

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Aunque en el momento en que escribo esto, los libros de Ursula K Le Guin en español son díficiles de encontrar en línea, te dejo unos enlaces por si te interesa comprarlos: La mano izquierda de la oscuridad y Los desposeídos.

La foto del astronauta es de Nicolas Lobos. La de la ciudad a oscuras de Luke Stackpoole. Y la de las manos en rejas de Mitch Lensink. Todas encontradas en Unsplash.

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