La ucronía «El hombre en el castillo» de Philip K. Dick

La ucronía «El hombre en el castillo» de Philip K. Dick

Cuando en 1961, Philip K. Dick escribe «El hombre en el castillo», todavía no había publicado ninguna de sus obras de éxito. Pero el autor ya había mostrado su talento para fabricar universos truncados, paradojas temporales y para tratar cuestiones metafísicas y filosóficas. Algo que también caracterizó sus obras posteriores, como ya expliqué en la reseña de Ubik (1969).

El hombre en el castillo, publicada en 1962, obtuvo el premio Hugo a la mejor novela en 1963, y ayudó a Philip K. Dick a convertirse en uno de los más conocidos escritores de ciencia ficción de su tiempo. ¿Qué es lo que hizo que «El hombre en el castillo» le lanzara a la fama?

Portada del libro El hombre en el castillo

El éxito de la ucronía El hombre en el castillo. ¿Qué es una ucronía?

La ucronía es un subgénero literario de la ciencia ficción que consiste en imaginar qué habría pasado si nuestra historia no hubiera transcurrido como la conocemos.

El hombre en el castillo no fue la primera novela que propuso un mundo alternativo cambiando la historia. De hecho, Philip K. Dick reconoció estar influenciado por el libro «Lo que el tiempo se llevó» de Ward Moore, publicado en 1953, en la que los Estados del Sur habían ganado la Guerra de Secesión. Y existían otras. Pero Philip K. Dick consiguió con «El Hombre en el castillo» que este subgénero se diera a conocer.

En las ucronías existe un punto de divergencia con la historia, que se suele llamar el punto Jonbar. A partir de ahí, el autor tiene la libertad de escribir un presente, un pasado o un futuro alternativo, siempre que se sitúe tras ese punto histórico de divergencia.

El hombre en el castillo nos presenta un mundo alternativo en Estados Unidos, unos veinte años después de que Alemania, Japón y sus aliados hubieran ganado la Segunda Guerra Mundial. Se trata entonces de un presente alternativo para el momento en el que fue escrita.

El punto Jonbar de esta historia sería la tentativa de asesinato de Franklin Roosevelt por Giuseppe Zangara el 15 de febrero de 1933, apenas unos días antes de la toma de posesión como presidente de Estados Unidos de Roosevelt. Es un hecho verídico del que el futuro presidente saldría con vida. Encambio, en «El hombre en el castillo» es asesinado y eso hizo que no fuera presidente, no estableciera el New Deal (una política intervencionista impuesta por Roosevelt para luchar contra los efectos de la Gran Depresión económica), y que Estados Unidos no estuviera en condiciones de entrar en la Segunda Guerra Mundial.

Resumen de «El hombre en el castillo»

En 1947 tiene lugar el final de la Segunda Guerra Mundial y la capitulación de los Aliados. Unos veinte años más tarde, en la costa oeste de América bajo dominación nipona, la vida retoma su curso. El ocupante japonés había traído con él su filosofía y su manera de vivir. En San Francisco, el «I Ching», o «El libro de los cambios», se ha convertido en una guía espiritual para numerosos americanos, como Robert Chidan, un pequeño negociante de objetos de colección made in USA. Algunos japoneses como Nobusuke Tagomi, colecciona auténticas maravillas. Mientras tanto otro libro, que circula en el mercado negro, hace revuelo: «La langosta se ha posado» habla de un mundo donde los Aliados habrían ganado la guerra en 1945…

El hombre en el castillo Ucronía en San Francisco

Las influencias de Philip K. Dick

Como antes dije, el libro «Lo que el tiempo se llevó» inspiró a Philip K. Dick a escribir una ucronía, y así presentar la visión negativa de lo que sería el mundo, para un americano de la época del autor, si los alemanes y japoneses hubieran ganado la Segunda Guerra Mundial. Y esto lo hace a través de personajes como Robert Chidan o simplemente en debates alrededor del libro ucrónico «La langosta se ha posado». Este libro de ficción, dentro de la ficción, ha sido escrito por un personaje misterioso, Hawthorne Abdensen, llamado el hombre en el castillo por el lugar en el que vive.

Ucronía Lo que el tiempo se llevó

A principio de los años sesenta, Philip K. Dick se muda con su nueva mujer, Anne, al norte de California. Como todavía no consigue éxito con sus libros, ayuda a su mujer en su nueva empresa de creación de joyas, y se divierte fabricando pequeños objetos. Esta experiencia influyó en los personajes de Frank Frink y Ed McCarthy que empiezan con un negocio de joyería en «El hombre en el castillo». Y Philip K. Dick también incluirá uno de sus objetos en las manos del personaje Tagomi en una escena clave de la historia.

Philip K. Dick tuvo que aislarse de la casa familiar y recluirse en una chabola para conseguir escribir su libro, ya que estaba bastante desorientado. Es por eso que también se dejó influenciar por el «I Quing», un verdadero libro oracular chino, que le sirvió para dar rumbo al argumento de su libro. Y que también citará en «El hombre en el castillo» a través de varios personajes, y en particular, Robert Chidan. Philip K. Dick reprocharía años más tarde las orientaciones que este método le hizo coger.

Todo esto demuestra que este libro tiene mucha influencia del proprio escritor. Hasta tal punto que el libro «La langosta se ha posado» es también una ucronía, como la que él escribía en «El hombre en el castillo». Pero, ¿la ucronía de una ucronía es nuestra realidad?     

El mundo alternativo y las múltiples realidades

Philip K. Dick creía en la existencia de varios mundos paralelos al mismo tiempo, y en la posibilidad de que esos mundos se entrecruzaran. Y nos lo demuestra en varios momentos claves de este libro, en los que creemos que los personajes viajan o descubren nuestra realidad. Pero el autor consigue como siempre sorprendernos con realidades nuevas desconocidas.

Ucronía El hombre en el castillo Realidades paralelas

Puede ser decepcionante leer este libro si buscas un argumento claro con un decorado de mundo alternativo. La construcción es muy particular, con múltiples personajes que se cruzan, pero con tramas diferentes. A veces no sabemos a dónde quiere llevarnos el autor con su historia. Estuve motivada en llegar al final por quería descubrir el mundo alternativo que había creado el autor. Pero creo que no será una motivación suficiente para muchos lectores.

Lo que más destaco de ese mundo alternativo es lo que se cuenta en los primeros capítulos que han hecho los alemanes y los japones en el resto del mundo:

  • Los alemanes crean un monopolio para el uso de plásticos, de poliésteres. Los cohetes interplanetarios solo podían ser enviados por los alemanes gracias al plástico resistente al calor, ligeros y resistentes a la colisión. Así lanzan al espacio enormes máquinas de construcción robóticas, y exploran Marte.
  • Los japoneses queman la jungla brasileña
  • Los nazis hacen experiencias en el continente africano y las tribus son exterminadas. En su lugar, autómatas trabajan como ogros.
  • El mediterráneo está sin agua, transformado en tierra cultivable gracias a la energía atómica.
  • Los alemanes matan a las personas mayores, los enfermos, los locos, y todos los que son inútiles
  • Etc. (no quiero desvelar más cosas de la novela)

No voy a comentar el racismo, esclavismo y clasismo del que se habla en el libro. Solo decir que es una clara crítica a la sociedad totalitaria que existiría en ese mundo alternativo.

Es muy interesante también el contraste de colonización de los japoneses y de los alemanes. Mientras que los ocupantes japoneses muestran una curiosad benevolente hacia los americanos y se comportan en protectores de la región que han colonizado; los nazis se consideran dioses y descuidan a los demás, sin compasión ni empatía, mostrándose inhumanos.

La ucronía como género de la ciencia ficción

Como antes dije, Philip K. Dick hizo que este subgénero cobrara importancia en la ciencia ficción. Creo que lo consiguió gracias al propio debate que incluyó en «El hombre en el castillo» cuando uno de los personajes cita la ucronía «La langosta se ha posado» como un libro de ciencia ficción:

«—Para nada —contradijo Betty—. Ningún signo de ciencia. Tampoco habla del futuro. La ciencia ficción se interesa en el futuro, en especial cuando la ciencia ha evolucionado más de lo que conocemos ahora. Este libro no cumple ninguna de esas dos condiciones

—Pero trata de un presente alternativo —se obstinó Paul—. Como muchas de las novelas de ciencia ficción.»  

La ucronías pueden terminar en utopía o distopía en función de lo que el mundo alternativo propone. En este caso, como varios personajes intentan evitar que el sistema totalitario nazista en «El hombre en el castillo» vaya a peor, nos recuerda un poco a la estructura típica de los libros distópicos. Pero, como expliqué en el artículo ¿qué es utopía?, también se podría percibir este libro como una utopía. Kim Stanley Robinson indicó en un ensayo sobre las novelas de Philip K. Dick que la ocupación japonesa podría considerarse una utopía con respecto a nuestra realidad actual, ya que, para él, el fascismo y el imperialismo están todavía presentes en Estados Unidos. Creo que esta opinión es muy personal, y sin querer ponerla en duda, parece no tener en cuenta toda la realidad compleja que presenta el libro en su totalidad.

Conclusión

Es un libro que recomiendo leer si quieres conocer las ucronías. Si te gusta Philip K. Dick y sus múltiples realidades. O si estás acostumbrado a leer clásicos con poca intriga.  


Suscríbete a la lista de correo para estar informado de todo nuevo artículo de este blog:

La foto de de la portada es de Umer Sayyam, la imagen San Francisco es de Amogh Manjunath, ambas encontradas en Unsplash. La imagen de los dos mundos es de Earth Wikilmages, encontrada en Pixabay.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.