5 temas importantes en Matar a un ruiseñor

5 temas importantes en Matar a un ruiseñor

¿Qué ha hecho que la novela contemporánea Matar a un ruiseñor de 1960 se venda a más de 40 millones de ejemplares en el mundo entero? Se trata además del primer y casi único libro de la escritora Harper Lee, que lo publicó después de varios borradores y dos años y medio de escritura. No es una novela autobiográfica, aunque está muy inspirada en la vida de la propia escritora, en su pueblo y en su padre. Dicen incluso que uno de los niños del libro está basado en Truman Capote, que era un amigo de la infancia de Harper Lee.

Matar a un ruiseñor Harper Lee
«Ve y pon un centinela», de Harper Lee, será su segundo y último libro con los mismos personajes más mayores.

Se volvió enseguida un clásico de la literatura americana, ayudado por la publicación en 1960, un año central en la lucha por los derechos civiles americanos. Ganó el Pulitzer en 1961 y lo adaptaron a película, que fue también coronada de éxito consiguiendo tres Oscars: al mejor guion adaptado, al mejor actor y a la mejor dirección artística. Pero reconozco que no la he visto. El libro puede resultar difícil de leer ya que está estructurado en dos partes y la primera es lenta. En ella nos presenta el contexto y los personajes. Hay que llegar a la segunda parte para que la intriga empiece realmente. A partir de ahí ya no pude parar de leer.

Resumen de Matar a un ruiseñor:

Scout Finch (una niña) evoca una época de su infancia entre sus 6 y 9 años en Alabama (EE.UU), en el momento de la Gran Depresión, cuando su padre abogado, Atticus Finch, decidió defender ante los tribunales a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Matar a un ruiseñor muestra una comunidad dominada por los prejuicios raciales, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales, y un sistema judicial sin apenas garantías para la población de color.

5 temas importantes que destaco en Matar a un ruiseñor:

1. La igualdad frente a la justicia. La desigualdad racial de los años 30.

No es como Colson Whitehead que hablaba de esclavitud en El ferrocarril subterráneo. Matar a un ruiseñor habla de los prejuicios que existían con los hombres de color libres. La palabra de un blanco contaba más que la de un negro. La vida de un hombre de color apenas valía.

Harper Lee compara la gente que acudía al Tribunal público con los espectadores que acudían a los circos romanos de gladiadores, con necesidad morbosa de ver un linchamiento. Esto me hizo pensar en el libro La larga marcha de Stephen King.

Quiero destacar uno de los mensajes que da Atticus Finch:

“Verás a blancos engañar a negros, pero no olvides: cuando un blanco se comporta así, da igual su nombre, sus orígenes y su fortuna, ese hombre será escoria”.

Nos mostrará que todos los hombres no somos iguales, salvo frente a un tribunal, donde debe dar igual que seamos pobres o Rockefeller (hoy digamos Jeff Bezos 😉), idiotas o Einstein.

Matar a un ruiseñor justicia ciega
Por eso la diosa de la justicia es ciega. Todos iguales frente a ella.

Matar a un ruiseñor también hablará de la constitución de un juzgado público. De las dificultades para que la gente del pueblo participe y para guardar los votos secretos. No comentaré lo que Atticus Finch dice sobre las razones por las que las mujeres no participan en un juzgado público. Pero merece la pena destacar que es otro aspecto interesante de Matar a un ruiseñor: mostrar cómo la protagonista, Scout, lucha contra los estereotipos femeninos que la generación precedente le transmiten (vuelvo a ello más abajo).

2. La empatía.

Es una de las lecciones morales de este libro. Para Atticus Finch empatía es comprender a una persona poniéndose en su lugar, es ver la situación desde el punto de vista del otro. Pero también enseña a sus hijos que, aunque se deba respetar la opinión de los demás, la prioridad es vivir en paz consigo mismo, con sus valores. Cuando Scout pregunta por qué no se enseña a los demás cómo comportarse bien, Atticus Finch le explica que las personas deben aprender por ellas mismas. Que todos llevamos orejeras que nos impiden ver el mundo como es, y le hace ver que la empatía ayuda a salir de esa visión sesgada.

Este tema me hizo pensar en el libro sobre los sesgos cognitivos: Nuestra mente nos engaña, pero también en la percepción de la realidad que comenté en la reseña de Ubik.

3. La Gran Depresión como contexto histórico de Matar a un ruiseñor.

Duró desde la caída de la bolsa de Nueva York el 24 de octubre de 1929 hasta el año 1933. Franklin Roosevelt fue elegido presidente de los Estados Unidos en noviembre de 1932. Unos meses más tarde, el 30 de enero de 1933 Adolf Hitler llegó al poder en Alemania. En julio de 1933 se adoptó el NIRA – National Industrial Recovery Act – para reorganizar el sector industrial y establecer el control de la competencia. Todos estos eventos son comentados en la historia. Matar a un ruiseñor transcurrirá durante esos tres años entre 1930 y 1933.

Matar a un ruisenor La Gran Depresión

De estos eventos de la historia de la economía americana hablaré más adelante en una reseña de un libro ilustrado muy interesante.

4. Llevar armas y la violencia:

Atticus Finch no es partidario de tener armas. Para él, suponía una incitación a que te dieran un tiro. Es otro de los temas importantes ya que aún hoy se sigue debatiendo en Estados Unidos. También me marcó en el libro La carretera, con el que encuentro otros parentescos de los que hablaré más abajo.

Cuando Scout se pelea con sus compañeros del colegio, su padre intenta enseñar a sus hijos a ser personas pacíficas, a pelearse con la mente, a soportar los insultos con la cabeza alta y sin utilizar sus puños.

Matar a un ruiseñor Pelear con la cabeza

“Valentía es afrontar lo que viene, sabiendo incluso que estás vencido, y no pararse.”

Cuando habla de pelearse con la cabeza enseguida pensé en un libro de comunicación asertiva que recomiendo mucho. Escribiré pronto sobre él.

5. La educación para convertirse en una dama.

Scout es rebelde, se viste con un mono y sigue a su hermano mayor Jem a todos lados. En el libro se explica que ambos niños no tienen a su madre, y que su padre trabaja mucho. Scout se comporta como un chico, y hace falta que su tía venga para explicarle el mundo que los rodea y los modales de una dama. Para Scout los círculos de mujeres son bastante falsos comparados con los de los hombres. Pero es interesante ver la transformación de la protagonista del principio al final. Y esa visión, desde el punto de vista de una niña, muestra hasta qué punto la mujer está condicionada por su educación. No solo en limitarse a unas determinadas reglas sociales, sino también al mundo de clases en el que no debe emparejarse con cualquier persona.

A pesar de que es un personaje que está creciendo y aprendiendo, Scout será sin lugar a dudas la protagonista de la historia, y a veces incluso, una heroína sin quererlo ni buscarlo.

Si te gustan las historias de transformación personal, no debes perderte tamoco otro libro que recomiendo: Una Educación de Tara Westover.


Conclusión de Matar a un ruiseñor

Es una historia muy emotiva. Aunque hay quien reproche que el personaje del padre es demasiado recto, es algo que no critico ya que está descrito desde el punto de vista de una hija que le adora. El vínculo paternal y fraternal es algo que destaca en toda la historia y me recordó al libro La Carretera de Cormac McCarthy. En Matar a un ruiseñor, algunas preguntas se quedan sin respuesta, pero toda la trama de la historia está muy bien concluida. Me ha gustado mucho la escritura de Harper Lee, el tono utilizado, y los puntos cómicos y emotivos que tiene la historia. Creo que es un libro que ayuda a sensibilizarnos contra el racismo, contra la violencia, contra la intolerancia; por lo que es importante que lo leamos en esta época que estamos viviendo. Lo recomiendo sobre todo a los jóvenes de edad y de espíritu. 😉


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La foto de de la portada es de Hozijue encontrada en Pixabay, la imagen del tren bajo la nieve es de Jan Canty encontrada en Unsplash.

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